Política, autorretrato y erotismo místico en la obra del maestro ruso-mexicano
Vladimir Kibalchich Rusakov (1920-2005), universalmente conocido como Vlady, fue un artista cuya obra trascendió las etiquetas de su tiempo para fundirse en la tradición de los grandes maestros. Heredero de la técnica renacentista y la alquimia de los materiales, Vlady rechazó la abstracción vacía para defender la pintura como forma pura y disciplina rigurosa.
Su universo creativo, profundamente humano y simbólico, gira en torno a tres ejes fundamentales: la política como forma de lucha social, el conocimiento del yo a través del autorretrato y un erotismo místico que busca la unión de los contrarios.
El Museo de Arte de Tlaxcala presenta este homenaje a un hombre que fue ideólogo, erudito y artista, cuya obra sigue invitándonos a explorar los senderos del inconsciente y la plenitud del goce plástico.
